Decía Vittorio Messori que la vida cristiana es decir, la vida, es un ‘et et’, una continua sucesión de paradojas, de sumar posturas y proposiciones aparentemente contradictorias, porque esta es la única opción que da razón a la existencia y otorga racionalidad al aparente y gozoso desorden vital. Lo único que, en definitiva, explica qué cosa es la vida.  

Viene esto a cuenta de la violencia creciente en todo Occidente. Millones de personas, también en España, tienen miedo de salir a la calle, donde espera, agazapado, el enemigo. Aguardan la hora «donde hay más gente»…