A punto de cumplirse un año de la muerte del afroamericano George Floyd, y a pesar de haberse dictado la ejemplar sentencia condenatoria para el exagente Derek Chauvin, que puede alcanzar incluso los cuarenta años de prisión, la ola de violencia que asola las grandes ciudades de Estados Unidos no sólo no cesa, sino que se incrementa día a día.

Las ciudades demócratas que redujeron drásticamente el presupuesto policial por la presión del movimiento marxista Black Lives Matter (BLM) se encuentran en una situación crítica. Así, la…