Una pareja de británicos originarios de Leicester sufrió en carne propia los mandatos más severos del islam, cuando quisieron abordar un taxi al que habían contratado en plena calle.

Charles Bloch y su novia, JessicaGraham, frenaron un automóvil para que los transportara a un destino junto a su perro guía. Sin embargo, el conductor de la compañía ADT Taxis se negó a subir a los pasajeros porque estaban con el can y, de hacerlo, cometería un pecado contra su religión.

Bloch, quien es ciego, y Graham, quien también padece un severo trastorno visual, registraron el incidente con su teléfono celular y fue visto por millones de usuarios en las redes sociales.

No llevo al perro. Es una elección mía. Para mí, es por mi religión“, indicó el conductor. La réplica de Bloch, un estudiante de 22 años de la Universidad De Montfort, fue…